Con origen en un vocablo griego que derivó en el término latino academia, una academia es una sociedad científica, literaria o artística establecida con autoridad pública.

 

La palabra surge en Grecia a partir del héroe mitológico Akademos, que contaba con una casa con jardín, un parque y un gimnasio al nordeste de Atenas, terrenos que fueron adquiridos por el conocido filósofo Platón en el año 384 a.Ccon el propósito de impartir ciencias naturales, dialéctica y matemáticas.

En el año 529, el emperador bizantino Justiniano I decretó la clausura de esta institución por considerarla pagana. Hasta esa fecha, la escuela filosófica fundada por Platón había ido evolucionando, por lo que puede distinguirse entre antigua academia, segunda academia y nueva academia.

En la actualidad, la academia es un establecimiento docente de carácter profesional, artístico, técnico o práctico. Generalmente se relacionan con la formación en idiomas extranjeros e informática, y suelen realizar agresivas campañas publicitarias. Muchas personas consideran que para aprender algo es necesaria la tutela de un profesor, y que si se recibe un título al finalizar la cursada, ésta tiene más validez. Es gracias a esta concepción del estudio que subsisten muchas academias que ofrecen servicios mediocres a precios excesivos.

Tomando la programación como ejemplo, se trata de una disciplina que requiere de mucho estudio y dedicación; no sólo acarrea el aprendizaje de varios lenguajes y su consiguiente práctica para no olvidar la sintaxis de cada uno, sino que implica una constante investigación para estar al corriente de los avances tecnológicos y compartir conocimientos con otros programadores. Sin embargo, mucha gente desconoce la pasión y entrega necesarias para dedicarse a este campo y cree que basta con un curso intensivo.

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